Atravesado por el Acueducto Segoviano, el barrio del Salvador parte desde la plaza del Azoguejo y sube lindando nuestro monumento bimilenario hasta mas allá de que sus arcos terminan y los coches pueden cruzar desde la avenida del padre Claret. Encontrándose en un entorno protegido, es un barrio muy singular a la vez que céntrico donde las viviendas son muy apreciadas y especialmente las unifamiliares, que en ocasiones contadas se encuentran en venta y que tras su rehabilitación permitiran a su dueño disfrutar de una casa particular en el mismo centro de la ciudad. Es posible encontrar aquí pisos en muy buen estado, seminuevos, incluso de nueva construcción, pero tambien existen casas viejas de dos alturas que todavía se habitan y alquilan. Es un área preferentemente residencial y poco comercial.